Gracias por todo lo que hiciste ayer, tanto por mi como por Paulita, por bancarnos, caminarnos todo Lugano, darme ese abrazo que necesité, por enojarte tanto con una persona, sabiendo que no tenías porque enojarte, en fin por acompañarnos durante toda la maldita noche de ayer.
Sos un amor, siempre te lo dije, a pesar de tus defectos. Preferiste ayudarnos a nosotras sin la obligación de hacerlo, antes de quedarte hueveando con tus amigos por ahí. Eso cualquiera no lo hace.
Después por acompañarme a mi casa con un millón de grados de fiebre, haber hablado un poquito y decirme que siempre ibas a estar para cuando lo necesite! Muchas gracias y de verdad. ¡Sos un sol!



Sos una mentira!
ResponderEliminar